martes, marzo 25, 2014

I Carrera de Montaña Peña del Águila

por: Zerolito

Sin apenas tiempo de recuperar el físico tras el maratón de Toledo el sábado por la tarde me pongo a preparar los aperos para otra cita con los jadeos. La primera vez que compito en la montaña este año. Bueno, mejor dicho, la primera vez que corro por montaña este año; y también es por una buena causa, como en el caso del Maratón Solidario de Toledo. Se trata de la I Carrera por Montaña Peña del Águila.

Esta carrera, organizada fantásticamente por el Club de Montaña Maliciosa Trail, tiene como objetivo recaudar fondos para ayudar a un deportista anónimo. Joaquín sufrió una muerte súbita este verano jugando al pádel. Cuando le lograron reanimar había sufrido ya daños cerebrales y por ello está en coma. La terapia que necesita es muy costosa y su familia no puede afrontarla. Por si fuera poco motivo para ayudarles a luchar por él su mujer estaba embarazada cuando le sobrevino la fatal parada cardíaca. Que pueda conocer a Alma, su hija, es algo por lo que merece la pena sudar un poco.

Y así, sin dudarlo, me apunté a la carrera.

El pasado domingo 23 nos plantamos en Collado Villalba dispuestos a correr por él. Disfrutamos de un luminoso día, frío al principio, fresco después. Muy buen ambiente en el parque y un recorrido muy entretenido de media montaña, corrible y disfrutón, que corona la susodicha Peña el Águila y regresa al pueblo tras 16km de senderos y pistas.

Comentaba el amigo Canillas -realmente indignado, y con razón- la rabia que sentía al ver que no se habían agotado los 300 dorsales de la prueba. Por poco, eso sí. En cambio, en cualquier carrera urbana celebrada en cualquier lugar de Madrid, masificada y a beneficio de un organizador que se embolsa el dinero tan ricamente, las hordas de runners agotan las inscripciones disponibles en cuestión de horas o pocos días. Qué triste.

Volviendo a nuestra carrera, allí nos juntamos unos cuantos paquetes. Cinco habíamos corrido en Toledo, dos habían entrenado la noche anterior haciendo 28km de montaña con 1600D+. Sólo dos corredores del grupo lo hacían en condiciones "normales", aunque sus semanas de entrenamiento no lo son. El caso es que todos, a nuestro ritmo, disfrutamos de una bonita mañana de montaña. Carrera muy recomendable tanto para los corremontes habituales (16km y 600D+ son una carrera "rápida" para disfrutarla) como para los que quieren adentrarse en el mundo del correr natural, lejos de aceras y carriles bici. Más que recomendable, y con el espíritu solidario que la inundaba, una gran mañana.

Aquí dejo información sobre la carrera y de la web de Joaquín, por si quieres saber más y echar una mano:

I Carrera de Montaña Peña del Águila
Otra oportunidad es posible

viernes, marzo 21, 2014

V Maratón Solidario de Toledo (I)

por: Zerolito

- ¿Qué harías si te encuentras un tesoro?
- Bueno, lo primero sería ponerlo a salvo, no sea que me lo roben. Y luego... ¡a disfrutarlo!
- ¿Y si fuera un tesoro de otro tipo? Por ejemplo, un precioso valle con especies que sólo se dan allí.
- Lo mismo. Protegerlo y cuidarlo. Darlo a conocer pero respetando su delicado equilibrio.

Eso fue lo que pensaba cuando volvía a casa tras participar en el V Maratón Solidario de Toledo. Soy plenamente consciente de haber encontrado un tesoro en el Paseo de Merchán. En este caso las joyas, el oro, los diamantes... no son otra cosa sino los difíciles de encontrar valores humanos: entrega, amor, solidaridad, esfuerzo, compañerismo, altruismo. Esas palabras que en muchos ámbitos se han vuelto huecas, vacías de contenido, aquí cobran vida. Se encarnan en unos niños, los chavales del colegio Virgen del Carmen. En un equipo de profesores que ponen el alma en un día que, bajo una apariencia festiva, se atesoran las más nobles virtudes que nos distinguen (o debería) como seres humanos.

Ya sabéis cómo funciona el Maratón Solidario, lo he contado muchas veces. Los profesores del colegio Virgen del Carmen organizan un maratón en un parque de Toledo. Esta actividad sirve de reclamo y altavoz para el verdadero sentido de la prueba: recaudar fondos para acciones solidarias que las Hermanas de la Caridad Vedruna llevan a cabo en diversos lugares del mundo. En este caso es un proyecto en Pimpri (India), donde unas auténticas heroínas hacen magia con su dedicación hacia los demás. Ellas, junto a los niños del cole, son las verdaderos protagonistas de esta bella historia.

Al cerrar los ojos y pensar en este maratón lo primero que me viene a la cabez son gritos ilusionados de los adolescentes que se preocupan del más mínimo detalle para que nos sintamos como en casa. Me viene a la cabeza ese paseo de Merchán repleto de manitas que apenas se levantan un metro del suelo pero que se elevan hasta el cielo a nuestro paso pidiendo una palmada. De globos que llenan de color y de ilusión el camino que recorremos, de música y ánimos contínuos, de afecto y de trabajo desinteresado hacia los demás. El continuo quehacer de los profesores, pendientes de cualquier incidencia. Los chicos corriendo por el parque mientras nos siguen animando. Tantas imágenes, tantos momentos que embotan mi corazón y me provocan un nudo en la garganta.

Esta carrera va más allá de lo deportivo, no tiene nada que ver con el cada vez más mercantilista mundillo de las carreras populares. Ni siquiera tiene que ver con una sociedad que parece haber olvidado los rasgos que más nos definen como humanos: la cooperación, el trabajo en equipo, el esfuerzo y sacrificio por el bien común, la alegría contagiosa, el cariño hacia los demás. Por si no quedara suficientemente claro, con permiso de Alonso voy a reproducir una carta que me entregaron al terminar el maratón. Sobran las palabras.

Querido Alonso, por supuesto que nos veremos en la próxima maratón. Gracias por tus palabras.

Este maratón es una auténtica escuela de la vida. Un verdadero tesoro que hay que proteger y cuidar. Así que mis primeras palabras sobre esta prueba no serán sobre deporte, sino de profundo agradecimiento y cariño hacia este maravilloso colegio y la gran obra que realiza con la organización de este Maratón Solidario. De todo corazón quiero agradecer a los Guardianes del Tesoro su esfuerzo y ese cariño con el que podríamos rellenar el océano Índico. Dirección, Hermanas, profesores, niños y niñas del colegio Virgen del Carmen de Toledo, GRACIAS.

martes, marzo 18, 2014

Previo al Maratón Solidario de Toledo 2014

por: Zerolito

El día anterior a un maratón es el día de las dudas, de los preparativos, de las conjuras. Pero en mi caso está pasando con cierta normalidad que quizá no sea del todo beneficiosa. Un poquito de tensión antes de enfrentarte a cerca de 40000 zancadas no vendría mal.

Como dije, en el plano personal estoy más que contento por plantarme otra vez en la línea de salida del Paseo de Merchán. Pero en lo deportivo es donde aparecen las dudas, ahora que lo pienso despacio.

Me da vértigo saber que voy a intentar correr un maratón a un ritmo que anhelaba mantener, no hace tanto tiempo, durante apenas 10km. Pero la ocasión es perfecta: he entrenado como nunca, el recorrido es llano, sin pérdida posible, nada masificado y con una animación inigualable. Compañía de amigos y espectáculo en el recorrido con decenas de chavales corriendo sus pequeños maratones. Así que no hay excusas y sí motivos para darlo todo en ese parque repleto de ilusiones.

Como sabéis, este maratón es especial. Y para que podáis comprobarlo os dejo un texto que escribió David, alma mater de esta prueba. Sus palabras son el verdadero espíritu del MaSoTo.

Hoy los motores de la aeronave han hecho su última puesta a punto…
Quedan pocos días para la cita…

Siento que soy el piloto de un desgastado Hércules cuatrimotor al que los informes técnicos aconsejaban no volver a volar…

Hoy, tras pasar los últimos test de fiabilidad, el avión ha vuelto a solicitar a su piloto que quiere tener otra oportunidad.

En los dos últimos meses, armado de grandes dosis de paciencia, el piloto, no sin contratiempos, ha ido saneando y pintando de color esos restos de chapa ya comidos por el óxido, volviendo a establecer una relación cercana entre él y su fiel máquina, difícil de definir…

Con la precisión de un cirujano y la ternura de una madre, lubricó las juntas de cada una de las secciones de su avión, apretó tuercas, limpió componentes, desmontó y engrasó cada pieza de sus anticuados motores y hélices, forzó al máximo la movilidad de los alerones, corrigió los defectos de sus sistemas de navegación…

Hoy, el Hércules, ha solicitado formalmente la concesión de su licencia de vuelo y pretende estar nuevamente operativo el próximo 19 de marzo.

El piloto sabía que hoy era el día de la prueba definitiva. El día de la salida del hangar y de la visión siempre vertiginosa de la larga pista de despegue, esa interminable recta que ha de hacer que la aeronave, tras coger la velocidad adecuada, abandone la seguridad del asfalto para perderse en el espacio inmaterial.

En un día de cielos rasos y ausencia de viento, el piloto ha girado la llave de contacto y los cuatro motores han vuelto a sorprenderle con un rugido robusto que confirmaba que el avión está preparado para iniciar su penúltimo vuelo, su vigésimo cuarta travesía de larga duración.

Con la aeronave aún parada, a la espera de que la aguja roja fuera alcanzando los niveles óptimos para iniciar la fase de despegue, el piloto se ha puesto su traje de gala, esa camiseta roja con rayas blancas y verdes con la que efectuó sus primeras travesías aéreas y con la que hizo su primer gran vuelo de larga distancia hace diecinueve años.

Sentado en ese sillón al que le faltan algunos trozos de espuma, ha vuelto a tomar las palancas y en soledad, ha comenzado a hablar con su avión, con ternura y confianza, acariciando con delicadeza el tablero de mandos, como pretendiendo transmitir un mensaje de confianza que permita iniciar el viaje con esperanzas de llegar con éxito al destino.

El cuerpo metálico y robusto del Hércules, no tiene la velocidad de las aeronaves modernas, pero los cuatro motores han vuelto a rugir poderosos haciendo vibrar los cristales del hangar, logrando humedecer de lágrimas de júbilo las mejillas de su piloto, e inyectándole un plus de confianza y seguridad ante la que debe ser su penúltima misión.

El 19 de marzo de 2014, a las 9.00 horas de la mañana, tomaré los mandos de mi desgastado pero fiable Hércules… volveré a girar la llave de contacto, esperaré unos minutos hasta que el sonido de los motores resuene de manera uniforme y rotunda, y despacio, muy despacio, ambos iremos cogiendo altura envueltos en una atmósfera de ilusión máxima e insuperable. Prescindiendo de pasado y de futuro. Con la conciencia firme de saber que estamos haciendo lo que queremos y debemos hacer. Sin miedo al fracaso. Centrados únicamente en el momento mágico de la vivencia del presente. Con la certeza, convicción y fortaleza del que siente que no le quedan muchos vuelos de esta distancia y éste, desea vivirlo con la intensidad y la alegría del que se enfrenta a su vuelo iniciático, a su último vuelo, a su único vuelo.

Mucha suerte para todas las aeronaves que venís desde diferentes puntos del país y que ese día volareis sobre la ciudad de Toledo pero cuyo final de viaje se encuentra en Pimpri, la India. Será allí donde vuestros aviones siempre tendrán un hueco en unos hangares especiales, los corazones de una multitud de niñas indias a las que solo con vuestra presencia en este acontecimiento especial vais a ayudar y que están siendo atendidas por unos mecánicos de excepción, las verdaderas protagonistas de esta agencia aérea…unas mujeres frágiles dedicadas al mantenimiento y cuidado diarios de innumerables y anónimos avioncitos… las Hermanas Carmelitas de la Caridad Vedruna.

Ya he sacado mi billete Toledo - Pimpri (India). Mañana, a volar.

lunes, marzo 10, 2014

Tragedia en Gredos

por: Zerolito

Este fin de semana ha sido realmente fatídico en la Sierra de Gredos. A los pies del Almanzor, esa montaña mágica, en ese circo que alimentó mi pasión por la montaña cuando era niño, nos han dejado cinco compañeros. Porque de alguna manera todos los que practicamos deportes en la naturaleza, los que compartimos esa pasión por la belleza pura y dura de los entornos deshumanizados, que apreciamos la majestuosidad de la roca, la inmensidad del cielo infinito, de los bosques centenarios... somos todos compañeros de cordada.

Desde este humilde rincón de la red quisiera enviar un fueret abrazo a familiares y amigos de los fallecidos. No existe el consuelo para tanta pérdida, salvo el saber que dejaron este mundo realizando el deporte que les apasionaba, que les llenaba de vida. De esa vida que prematuramente han perdido.

Descansen en paz y que su recuerdo perdure entre esas paredes de piedra que les dieron tanto y que tanto se han llevado.

lunes, marzo 03, 2014

Mis Idus de Marzo

por: Zerolito

Siempre he querido escribir algo con el título Los Idus de Marzo, desde aquellos lejanos tiempos en los que escuché por primera vez esta expresión -o mejor dicho, leí- en un disco de la banda inglesa Iron Maiden. De todos modos creo que se me ha adelantado George Clooney con una peli, y de lo que quiero hablar no tiene nada que ver con aquella fecha dedicada a Marte. Aun así nunca he necesitado excusas para escribir lo que he querido y como antaño -salvo para Julio César, claro- espero buenos augurios en esas fechas. Por tanto, comienza el relato:

Cuatro días después del Idus de Marzo se celebra el Maratón Solidario de Toledo. Sin duda la mejor carrera en ruta de esta piel de toro. Mágica fecha bianual, señalada a rojo en el calendario y para la que he estado preparándome gracias a los consejos del amigo Cabesc. ¿Cómo enfoco el tema? Aquí tengo que desglosar el asunto.

  • En lo deportivo, quizá sea el maratón para el que mejor me haya preparado. Tras un par de años en los que no he dejado de hacer cosas pero en los que "ni fu ni fa", desde octubre me apliqué con la preparación. Al principio fue terrible pero poco a poco comencé a recoger frutos. Como prueba el último botón: en el mes de febrero he recorrido 273km, a una media de casi 70km semanales. Me dan escalofríos simplemente pensar en estos números. Como siempre iré a dar lo mejor de mí mismo, pero no escatimaré en abrazos, choques de palmas y demás por ahorrar minutos o segundos al crono final. No aquí.
  • En lo personal estoy deseando volver a ver a todo el equipo del colegio Virgen del Carmen que con tanto cariño nos brindan un día inolvidable. Gracias a ellos y a esos chicos que hacen posible que podamos correr un maratón en un estado de euforia constante. Volver a vivir esa sensación es un regalo para el alma, y ofrecerles el esfuerzo de correr 42km me parece poco, poquísimo, para lo que recibo a cambio. Las caras y los ánimos incansables de esos niños del cole... no se puede explicar con torpes palabras: hay que vivirlo.
Bueno, hay más. Resulta que el otro día el forero Duquito -de ElAtleta.com- nos informó de un terrible accidente que le ocurrió a su vecino Joaquín (la información del caso la podéis leer aquí). Resumo para perezosos: a Joaquín le sobrevino una muerte súbita mientras practicaba deporte. Consiguieron reanimarle pero el tiempo en que estuvo en parada cardiorespiratoria le ha provocado graves daños cerebrales. Está en coma y la familia busca fondos para pagar un tratamiento y que la vida le de una segudna oportunidad. En esa tesitura se celebrará una carrera por Collado Villalba gracias a la colaboración de Maliciosa Trail. Toda la información de la carrera en este link donde podéis colaborar con un dorsal solidario sin correr pero apoyando económicamente esta causa.

A pesar de celebrarse apenas al cuarto día de haber corrido un maratón -y de mi alejamiento del mundo de las carreras populares- decidí que no debía faltar a esta cita. Sobre todo espero que en esta batalla la victoria sea para Joaquín. Que los Idus de Marzo te sean propicios.

lunes, febrero 17, 2014

¡Cómo me gustaría correr como tú!

por: Zerolito

Si alguien me hubiera dicho alguna vez que oiría esta frase, refiriéndose a mí, le preguntaría cuántas copas de absenta se había tomado junto a la medicación antidepresiva. Porque vamos, mi pesado transitar sobre los caminos se asemeja más al estrumpir de los cantos rodados que al fluido y grácil movimiento de los atletas africanos que, más que correr, parece que bailan sobre el aire.

Pues mira tú por dónde estas increíbles palabras las escuché el sábado, mientras estaba terminando un entrenamiento de esos que me dejan más p'allá que p'acá. 25 repeticiones de 100m (yo los bauticé usaínes por motivos obvios) recuperando tras cada uno de ellos otros 100m al trote. Eran poco más de las 9 de la mañana, estaba recuperando el resuello y dispuesto a atacar los dos últimos arreones cuando oí las increíbles palabras:

- ¡Cómo me gustaría correr como tú!

Las soledades de la Casa de Campo y la procedencia de la voz no daban lugar a dudas. Aquel buen hombre, setentón, con la mirada herida de cataratas y que caminaba hacia mí, me las había dedicado. Me paré a su altura y me repitió la frase.

- ¡Cómo me gustaría correr como tú!

Balbuceé una especie de chiste sobre mi pobre biomecánica cuando callé. Era lo mejor. Entonces escuché la voz de ese hombre que anhelaba esos años de juventud y fuerza, pero que no se detenía en esa autocompasión de sofá orejero y brasero encendido tan común en el resto de la gente. No tenía muchas fuerzas salvo la de su determinación, el ansia de seguir sintiéndose vivo, sobre todo en frías y lluviosas mañanas de invierno como esa. Se lamentaba  de que estuviera "yendo p'abajo" en esto de la vida, ante lo cual no le pude sino contradecir diciéndole que a él le quedaban al menos un buen par de arreones en su aventura del vivir. Y que disfrutaría de un día maravilloso para los que lo pueden entender, fresco y húmedo, con una naturaleza que comenzaba a despertar del letargo invernal y que le ofrecería colores, olores y sensaciones hasta llegar al Lago, destino de su aventura de hoy.

Tras esta breve charla, con una sonrisa en la boca y otra en el alma nos despedimos. Respiro hondo y me dispongo a terminar los 2x100 que me quedaban, con mi pensamiento dedicado a esta persona. "Corres conmigo ahora, buen hombre", pienso mientras acelero. Espero volver a encontrarte y que me cuentes, con tus amables palabras, qué sentiste esa mañana.

Y es que me has vuelto a recordar que lo importante no es cómo corres, o cuánto corres, o lo rápido que lo haces. Lo importante es que corres, que puedes hacerlo y lo haces. Que a cada paso que das -sí, también valen los tuyos apoyados en ese paraguas a modo de bastón, amigo- te alejas de una vida anodina y te adentras en otra en la que puedes sentir el palpitar de tu corazón, el sudor en tu frente, el aroma del suelo húmedo que se abre a tus pies, y el alma abierta a todo lo bueno que por el camino te puedes encontrar.

martes, febrero 04, 2014

¡Soy Starter!

por: Zerolito

Esto de las carreras por montaña, de montaña, trails, skyrunning o como carajo estén llamando a esto de correr por el campo se está convirtiendo en un auténtico sindiós. Si decides adentrarte en este deporte no sólo tienes que soportar la dureza del entrenamiento. No, hay más.

Muchas carreras han puesto en valor el hecho de que un participante traspase la línea de meta. Me parece bien. El principal objetivo para el corredor es que pueda completar una carrera, independientemente de la posición que ocupe o del tiempo que transcurra desde que el primero llegó. El participante acaba, y merece por ello un premio. Eso se ha denominado con el palabro finisher, creo que importado del triatlón. Suena muy bien, al contrario que los vocablos acabador o el hollywodiense terminador. Ser finisher es ser capaz de superar una prueba exigente por su dureza o singularidad, aunque también de tanto acuñarla pueda perder parte de su valor. Como los maratones de 10km.

Cuestiones lingüísticas aparte, ser finisher de alguna prueba de renombre te otorga una especie de pedigrí en el mundillo del corredor. Si además puedes vacilar un poc con un trofeo, medalla o prenda pues mejor que mejor. Pero mola ser finisher, en serio, porque como dije pone en valor el logro de completar una prueba con independencia de otro tipo de consideraciones.

Pero ahora se está complicando la cosa. Y no es por los tiempos de corte, porque las carreras se hagan con perfiles más duros ni porque haya menos dorsales disponibles. Ahora lo realmente complicado para un corredor es... ¡¡conseguir el dorsal para la prueba!!

Para muestra, un botón. La mítica Travesera de Picos de Europa abrió las inscripciones para su edición de 2014 el sábado a las 00:00h. Los 250 dorsales disponibles se asignaron en la friolera de ¡¡12 minutos!! Alucinante. Teniendo en cuenta que esta prueba no es precisamente un paseíto por el campo por sus características (desnivel, dureza, meteo...) hubo una avalancha de más de 600 peticiones concurrentes en el mismo instante que se activaron las inscripciones. Sin contar los que quisieran correrla pero no pudieron estar el día D a la hora H delante de una buena conexión a internet (supongo que los que lo intentaron en la Wifi del centro comercial lo llevarían crudo). Con más tensión frente al teclado y tu router que en la cuenta atrás de la salida de la prueba. Paradójico.

Ha cambiado la historia. Ahora lo que hay que celebrar es la opción de ser starter, de poder estar en la línea de salida de una de estas pruebas. Tendrían que darte los obsequios al principio por haber sido capaz de apuntarte. Parece que estamos abocados al modelo del sorteos tipo UTMB. ¡He conseguido el dorsal! ¡Me ha tocado! Esa es la verdadera noticia. Luego, ya si eso... me pongo a entrenar y tal y cual.

No sé si será un proceso natural y propio, si viene dado por la fiebre del running que vivimos, por los pocos dorsales disponibles o por la suma de todos (como dicen en mi comunidad autónoma). El caso es que estas noticias me aturden.