lunes, junio 12, 2006

Carabanchel: ¿cómo fue?

por: Zerolito

Hola, chicos. Aquí mi crónica de la Carrera de Carabanchel.

Santi y yo llegamos tarde porque no encontramos sitio para aparcar. Recogemos el chip con el tiempo justo de encontrar a Amando y a Emilio e irnos a la salida.

¡PUM! nos vamos y nada mas empezar noto calor y sed (mal rollito). En Plaza Elíptica había unos coches que tuvimos que sortear entre risas y mosqueos. Repasamos el plan: hacer 50' a un ritmo mas o menos constante. Los dos primeros son de bajada, asi que no problemo. Llegamos a Marqués de Vadillo y empieza la juerga... subir todo General Ricardos.

Afronto muy bien la subida, voy con Emilio, Santi también está por ahí, y Amando parece un poco mas justo (parecía, porque ya vereis luego como acaba esto). Van cayendo los kms y las previsiones se van cumpliendo, pero yo empiezo a ver que el pulsómetro se dispara ... y a mi me cuesta cada vez más seguir el ritmo, a poco mas de 5'/km.

A partir del km 4 comprendo que no es mi dia, por primera vez en una carrera pienso en abandonar ahí mismo... aprieto los dientes hasta que me den el agua en el km 5, ya en llano, pero no consigo recuperar. Amando ya está conmigo, Santi y Emilio unos metros por delante. Nos informa que vamos muy bien, el tiempo perdido en la cuesta es perfectamente recuperable en la segunda mitad... ¡y voy yo y me lo creo!

Llegamos a la Avenida de los Poblados, un mini-repecho se me hace eterno. Sigo sufriendo y antes de llegar al km 8 Amando se despega y no le sigo. Ya había decidido llegar hasta el final con ese ritmo sin forzar un ápice más, ya que estaba al límite... o cerca. En el km 8 Santi se deja caer y se queda conmigo hasta el final. Como siempre, dando ánimos y conversación, mientras yo continuaba con mi lucha conmigo mismo.

Al final, 50:24, un tiempazo que me deja el sabor agridulce de no haber disfrutado en la carrera. Tambien es cierto que no fueron 10km, sino 9874m por las obras, con lo que en un 10k habría hecho 51'. En cuanto paro recupero la felicidad, el pulso vuelve a su ser, me encuentro descansado, relajado, feliz... que extraño, unos minutos antes me estaba muriendo en los alrededores de mi barrio. Vemos a Amando y a Emilio, que nos han metido un minuto... ¡¡¡y eso que Amando estaba mal!!! la carretera pone a cada uno en su lugar, y el mio es el de la cola del pelotón.

Otra vez agradecer a mis correpocos el apoyo prestado en carrera (Santi, ya te debo mil...) y a Emilio su ayuda desinteresada y sus consejos, aparte de su compañia aquí y en Cuenca. Correr con vosotros ha sido una pasada. Y el domingo que viene... más (no sabemos si mejor).

Un abrazo, mis runners ;-)