lunes, enero 13, 2014

Hasta siempre, Emiel.

por: Zerolito

Hace una semana vi este vídeo que realmente motiva y llena de admiración. Se trata de la final del campeonato de Europa de los 60m lisos... ¡para mayores de 90 años!. Corren únicamente dos atletas: por la calle 3 Ilmari Koppinen (95) y en la 4 Emiel Pauwels (94), auténticos ejemplos de vitalidad, esfuerzo, de pasión por la vida. Merecen todo nuestro reconocimiento. La final se decide, plena de emoción, en los últimos metros.


Pero a lo que vamos. Resulta que a Emiel Pauwels le diagnosticaron un cáncer incurable de estómago y decidió no mendigar migajas de vida sin sentido. Él, apasionado atleta y competidor, no quiso que la cruel enfermedad le derrotara, ni a él ni a su familia. Por ello decidió abrir las puertas de su casa a todo aquel que quisiera pasar un rato con él, y la semana pasada celebró una fiesta -la más bonita de toda su vida, según sus propias palabras- justo el día anterior de que se le aplicara una inyección letal. Es belga, y allí está legalizada la eutanasia. Al conocer lo irremediable de su mal, Emiel la solicitó para sí, evitando sufrimiento inútil tanto a él mismo como a su familia, que estuvo con él hasta el último momento -su hijo le acompañó en sus últimos momentos- y que le apoyó en su decisión.

Emiel y familia brindando
No quiero abrir un debate sobre la eutanasia, pero personalmente no se me ocurre otra manera mejor de abandonar este mundo. Tener la lucidez suficiente como para poder despedirme tranquilamente de los conocidos, hacer una fiesta en la que celebrar mi vida con los que he compartido mi camino y, una vez repuesto de tanto ajetreo, tumbarme plácidamente y dormir para siempre acompañado de quien más me quiere.

Sus últimas frases en público son auténticas perlas. Afirmó no lamentar dejar este mundo y no tener ningún miedo a la muerte. Pero ésta es para enmarcar: "¿Quién no quisiera terminar con un vaso de champán y en la compañía de todos sus seres queridos?".

Emiel, descansa en paz, te lo has ganado con creces.