martes, abril 29, 2008

Mapoma 2008 - Duelo a sufrimiento

por: Zerolito

Bueno, aquí estoy para contaros la aventura del 31 Maratón de Madrid. Preparaos para un buen ladrillazo...

Quedé con Santi en el metro y nos fuimos hacia la Biblioteca Nacional, punto en el que habíamos quedado todos los foreros de ElAtleta.com y donde encontraríamos a nuestros compañeros de viaje: Guille en su enésimo asalto a las 4 horas y Cabesc, que nos serviría de liebre - guía - apoyo - compañía y de todo lo que nos hiciera falta en carrera.

1.- Ilusión y calma

¡Pum! salimos Castellana arriba. El ambiente es mágico, el maratón tiene algo de especial, no se parece a ninguna otra carrera. Yo me despreocupo del ritmo y del reloj y sigo a Cabesc. Empiezo a sudar como un verdadero cochino, a fatigarme. La protección solar que me había dado a las 7AM aflora lechosa por todo mi cuerpo. Especialmente dolorosa en los ojos, donde el escozor es importante. El pulso va altísimo y me preocupo. Ya se cómo se las gasta el Maratón de Madrid en cuanto a temperaturas, y empezar así no me da buena espina.

A punto de coronar Plaza de Castilla nos encontramos a Bassrunner. "La rodilla bien, por ahora" le digo. "Vale, os veo en el Depósito del Canal y corro unos km con vosotros" me contesta. Pues bien, buena cosa es ésa.

2-. Dudas y sombras

Sobre el km 8, ya corriendo en dirección contraria a la habitual por Príncipe de Vergara, me empieza a molestar la rodilla. Digo a mis compañeros que mi aventura en el maratón se acaba, que no puede ser. Ellos, en cambio, me proponen que siga un poco más a ver si el dolor no iba a más o desaparecía. Así, sobre la marcha, sopesé las opciones y decidí, sin duda cegado por estar metido en harina, irme dando plazos, aguantar unos km más a ver cómo va la cosa. Yo sabía que el dolor no iba a remitir, pero pensé que si no iba a más, al menos podría correr unos km en tan buena compañía.

Cabesc estaba vigilante, sabedor de que la carrera es muy larga, para evitar alegrías aprovechando el perfil favorable. Santi iba muy centrado, Guille estaba exultante, con el objetivo muy claro. Me comenta que pasaremos por su casa y que habrá globos, pancartas y la música de Carros de Fuego a tó trapo para nosotros. Pienso que es un buen plazo para plantearme dejarlo. Aguantaré hasta allí para ver el espectáculo, que a la postre fue muy entrañable y animado.

Mientras llegamos al centro de Madrid, que siempre es muy especial. Esta vez pasamos por Fuencarral, donde Bassrunner me dice "es un lujazo correr por aquí". Gran Vía, Preciados y Sol, Mayor ... una auténtica gozada tanto por el entorno como por los ánimos de la gente. Sólo por vivir estos momentos merece la pena aguantar un poco de dolor. Pienso que sólo quedan los 27km que hcimos en la tirada larga, aunque se me antojan demasiados. No hago otra cosa que analizar mi pisada. Parece que no cojeo, y que no prono demasiado con el pie izquierdo. En los entrenamientos que me sobrevino el dolor sí que lo hacía. Este hecho me da algo de moral, aunque aún es pronto para cantar victoria. "Hasta la próxima parada" me digo.

3.- Mi familia y una despedida

Al llegar al Parque del Oeste Bassrunner nos deja. Me da ánimos y le digo que aguantaré hasta ver a Coral, Mat, mis hijos y mi padre, que están en Príncipe Pío. Aguantaré por ellos un poco más, acordarme de ellos me hizo soltar una lagrimilla cuando aparecieron los primeros dolores.

Pasamos la media maratón en 1h58', con una rebaja de 2' como colchón para nuestro reto. A mi se me antoja corto, ya que voy tocado. Pero seguimos esperanzados, estamos haciendo bien las cosas. Guille, desde que pasamos por su casa, está serio. Le pregunto cómo va y me dice que le duele el pubis, lleva arrastrando una pubalgia desde hace tiempo que no le deja correr. Semblante duro, nada que ver con el corredor animoso de los primeros km. Yo sigo igual, regulando el dolor, dándole esquivazo pero con los warning puestos y alerta ante los posibles signos de agravamiento. No hago otra cosa que pensar en ver a mi familia, así que me hago toda la Avda de Valladolid pegado al lateral derecho, no sea que no me pueda colocar bien. Al final los veo, una alegría enorme. Me preguntan y les digo que me duele la rodilla... no debía haberlo hecho para no preocuparlos innecesariamente. Me dan la bolsita con plátanos y naranja de la que damos buena cuenta y nos adentramos en la Casa de Campo.

Nada más pasar el Puente del Rey nuestro Guille nos deja, no puede seguir con nosotros. Nos despedimos con pena y atacamos la subida del Lago, que no por conocida es menos dura.

4.- Latente desesperanza

En mis cálculos sabía que el rodaje de la Casa de Campo iba a ser importante. Siempre pensé que su aparente falta de desnivel podía desgastar en exceso a los corredores que fueran más confiados. Y yo veía que me quedaba sin fuerzas. Las piernas no iban, estaban inermes, vacías de energía. Mal augurio justo cuando tenían que tirar con fuerza de la rodilla para no dañarla más. A todo esto nos pasa el globo de las 4h. Cabesc insiste en que no pasa nada, que ellos van a por las 4h brutas y nosotros vamos al neto. A mi, la verdad, es que el tema de los globos... no me fio de ellos. Ni un pelo en mis tiempos. No dudo de que los globos de 3h30' hagan bien su labor, pero he visto muchas barbaridades de los globos que van a objetivos cercanos a los míos. La última en la Media de Madrid, cuando adelantamos Paloma y servidora al globo de 1h50' en el km 20. Nosotros hicimos 1h44', tela telita los del globito, qué prisas, por diosss. Aun así yo se que hemos bajado algo el ritmo...

La sensación de vacío es horrorosa y así se lo hago saber a mis compañeros, que me animan. Cabesc va todo el rato comentando la jugada, es un libro del que aprendo miles de detalles y confirma mis escasos conocimientos sobre esto del correr. Tiempos, consejos, referencias, ánimos... todo su repertorio al completo. Yo trato de olvidar mis miserias (Santi dixit) y por ahora sólo pienso en llegar a Lago, donde me espera otra vez mi familia, y quizá quedarme allí.

Subimos la pared que hay junto al metro del Lago para salir de la CdC y veo a mi familia otra vez, animando y sonriendo. Coral incluso trota unos metros a mi lado. Yo meto la pata y les digo la verdad, que voy jodido. Otra vez a meter la pata, para preocuparlos innecesariamente. "Nos vemos en el Retiro" ... así que de alguna manera he de llegar a la meta... pero lo veo lejano, far far away...

5.- Duelo a sufrimiento

Me viene a la mente esta escena de la película La Princesa Prometida:

  • (El Malo) Os reto: A muerte
  • (El Bueno) No, a sufrimiento
  • (El Malo) Pero ¿qué clase de duelo es ese?
  • (El Bueno)"A sufrimiento significa que os marcaré la cara, os cortaré la nariz. Despues os sacaré los ojos, os cortaré las manos, los pies a la altura de los tobillos ...
  • (El Malo) Ya... y luego las orejas. Empecemos de una vez.
  • (El Bueno) ¡Os equivocáis! Os dejaré vuestras orejas. ¿Para qué? Para que oigáis los llantos de los niños al veros, las burlas de la gente, los gritos de las mujers y su desprecio al ver semejante deformidad. Todo ello nítido en vuestros perfectos oídos. ¿Creéis que no tengo fuerzas para luchar con vos, rata inmunda? Pues quizá si tenga fuerzas... después de todo (levantándose) Arrojad vuestra espada...

Así acabé yo el maratón. A sufrimiento. con un dolor continuo en la rodilla que por fortuna no fue a más pero que me robó la frescura física necesaria. Con la pérdida de tono muscular por falta de km en las últimas semanas. Sin fuerzas desde el km 24, decidí acabar A Sufrimiento el maratón. Tratando de llevar un ritmo constante, sin parar cuando no tenía fuerzas apenas y las heridas duelen.

Yo veía a Santi muy bien, me sorprendió gratamente. Yo ya no decía a Cabesc que no me cogiera agua... él solito se iba y me ofrecía las botellas, incluso de Aquarius (lo daban en vaso y el tío me llenó una botella para que me fuera más cómodo) En el Puente de San Isidro (km 32) vemos a Darth Vader y Locomotoro, del foro, dando ánimos. Gracias, chicos. Cabesc nos anima... "¿Cuántas veces hemos hecho un 10mil, Jesús? Esta ya está. No paréis."Empezamos la lenta ascensión. Entre los ánimos de la gente oigo una voz femenina "...que no vais a llegar...". "pues vaya ánimos, vete a tu casa guapa" pienso mientras adelantamos los primeros corredores que van andando (cadáveres, en el argot) Es curioso ver cómo anima este acto casi cruel de dejar a un compañero reventado, andando, mientras tu le pasas con tu trote lastimoso.

Seguimos subiendo, la calle Segovia es otra puya en nuestras fuerzas. Cabesc sigue animando, no dejó de hacerlo en el tramo final... km 34 ... en el 36, justo cuando se avecina lo peor dice "Bosque y medio, Jesús. ¿Cuántas veces lo has hecho? Visualizalo, vas por el bosque como tantas veces..." Se acerca la interminable cuesta de Mendez Álvaro, con el muro de la estación de Atocha justo en el fatídico km 38 (el año pasado era el muro del Cementerio de la Almudena, hay que ver...) "un bosque, Jesús... ánimo, mira lad de cadáveres que estáis dejando atrás..." Santi está empezando a pagar el esfuerzo, pero continúa corriendo como Induráin, sin dar muestras de debilidad. Yo empiezo a gemir en cada respiración, sufro y sufro como un condenado. Los giros que tenemos que hacer me matan, no tengo fuerza en las piernas y estoy a punto de pararme. Pero se que voy a llegar, he luchado y estoy preparado para el duelo. El precio ya lo sabía al principio, no me pilla de sorpresa. Ahora hay que echarle narices, la gloria vendrá después. Pero como decíamos en una canción de mi primer grupo, Virus..."Llegásteis desde muy lejos, la cumbre cuesta sudor"y este es el momento del peaje.

Pasamos Atocha, los ánimos de la gente vuelven a ser importantes. Se que llega lo peor del maratón: la cuesta criminal por Menéndez Pelayo que bordea el Retiro. Los ánimos de Cabesc son incesantes: "Estáis haciendo un maratón enorme. Así se corre. Venga..." Nuestro ritmo, penoso y cansino, decae por el esfuerzo pero no nos paramos. Yo se que no voy a bajar de 4 horas, pero no me importa. El rosario de cadáveres es increíble, el maratón es implacable con los que no cumplen sus estrictas reglas. Cada paso es una tortura, un gemido, el dolor en la rodilla, los cuádriceps como piedras, la cadera... pero estoy venciendo. Estoy luchando. Estoy aprendiendo. Estoy contento.

Coronamos la terrible cuesta y enfilamos el Retiro. En la entrada veo a Coral que seguro ya respira al verme llegar. Los pelos de punta. La cara de satisfacción de Santi me emociona, por fin nos hemos quitado la espinita del año pasado, amigo mío. Yo estoy deshecho pero feliz. Cabesc se adelanta para fotografiarnos, nos felicita. La gente aplaude y a mi, como el año pasado, me parecen interminables los metros que hacemos en el Retiro. Al fin pasamos por la meta: 4:05:50, 2'23" menos que el año pasado. Santi y yo, cogidos de la mano, juntos pasamos por el arco y no dejamos de dar las gracias a Cabesc, que tanto nos ha ayudado en esta travesía. Vemos al amigo Yoku deshecho (ánimo, campeón) y a Miguelito, que ha hecho un maratón de libro (enhorabuena) y Cabesc se va rápido, que tiene que ir a Ciudad Real (donde vive) Hasta la próxima, amigo.

Avituallamiento y feliz reencuentro con la familia y con Maribel, la mujer de Santi. Se van deprisita, tienen que ir al aeropuerto. Nosotros nos vamos a ver un rato a los Paquetes, que han quedado para comer en el Retiro, y nos contamos nuestras pequeñas gestas con una cerveza. Nos vamos tras este breve pero feliz encuentro con tantos amigos. Yo pienso en el hielo para la rodilla y en los huevos con patatas que me voy a tomar. Un taxi y ... a casita.

Quería acabar agradeciéndoos a todos los que me han animado y apoyado estos meses, como no podía ser de otra manera. Mis Paquetillos, con los que he corrido sus maratones en espíritu (¿eh, Lander?), a mis Correpocos Paloma y Emilio. El apoyo de Bassrunner, a Guille (al que perdimos pero que acabó el maratón). A Santi, mi cómplice, la primera persona que me dijo que correría un maratón cuando ni siquiera había empezado a correr. Y sobre todo a mi familia por acompañarme en este viaje desde hace meses (no solo hoy) y al enorme apoyo de Iván (Cabesc) No habría corrido de esta forma sin su ayuda como ha quedado claro en esta crónica. Gracias de corazón. Ahora toca reposar, curarme las heridas de guerra y aprender de este maratón. Ha sido toda una experiencia.

12 comentarios:

Yoku dijo...

Enhorabuena, Jesús. No veas lo que emociona leer cada párrafo, cada zancada. Qué duro, tío.

Una vez más, gracias.


Dale un abrazo también a Santi de mi parte.

Los Correpocos sois unos tíos (-as) de puta madre.

Firmado: El bosquimano madikita

cabesc dijo...

joer, me he cansado más que el domingo, ;-DDDD
Fue, ha sido, un verdadero placer compartir 42kms contigo y Santi, al que por cierto vi muy suelto y con muchas posibilidades de hacer bastante menos tiempo, y desgraciadamente sólo 24kms con guille.

Yo no hice nada porque las piernas, el corazón y la cabeza lo pusistéis vosotros, sólo me dediqué a acompañaros en esta aventura e intentar dar ese Quinto Aliento que llevo escrito en mi camiseta.

Ahora a cuidarse la rodilla para poder seguir entrenando y volver a tumbar, como hiciste el domingo, a Maratón.

pd, escándalosa por increible nuestra segunda media ¿eh? ¿te has fijado en los numeritos? Muy muy muy buena para como termina el recorrido, el calor que hizo, los kms hechos: que orgulloso estoy del zerolin

Carlos dijo...

¡Aysss...!, qué agobios Jesús. Que aún habiéndote visto el domingo dudaba de si en el relato llegarías a meta.

Me alegro muchísimo por tí, pero ahora, por favor, ahora sí: descansa y recupérate, que tenemos los 100 a la vuelta de la esquina...

Un abrazo. ;-)

Anónimo dijo...

Enhorabuena Jesús, sufriste como los buenos. Un abrazo, a recuperarse y a pensar en más. Habrá que organizar un desayuno para contarnoslo.

Locomotoro1964

Zerolito dijo...

Muchas gracias, chicos. De corazón :)

Yoku, has corrido como un buey herido por una tribu de bosquimanos hambrientos y has sobrevivido. Enhorabuena.

Cabesc no te creas que fue tan buena media... yo tenía en mis planes ceder 6' menos... claro ....jajaja. No contaba con el factor maratón, que modifica totalmente los planes ¿verdad?

Carlos, no hago otra cosa que descansar desde la 1/2 de Madrid (quitando la tiradita esta del domingo, claro) A ver si llego a tiempo ;)

Loco pues sí que me hace ese desayuno, sí señor... a ver si te vemos pronto con un dorsal en el pecho, tío.

Espartano dijo...

Estupenda Carrera y estupenda cronica. Al leerla me daba la impresion de volver a estar corriendola.
Enhorabuena por el tiempo.

Amando dijo...

El año que viene lo corres conmigo... que haces muy buenas crónicas ;-)
Así que ve preparándote porque si no recibirás "humillaciones a mansalva" ;-)

¡¡¡Humperdinck, Humperdinck, Humperdinck!!!

Zerolito dijo...

Muchas gracias, espartano. Espero que tu maratón haya sido una buena experiencia.

Amando, pues ya sabes... "...prepárate a morir..." jajaja. Aunque reconozco que te tengo más miedo que a un guantazo de La Brigada Brutal. Si es verdad que desde YA piensas en Mapoma... sólo puedo desearte suerte y que me vayas cogiendo una cervecita en meta.

Por cierto, la camiseta es un éxito de ventas asegurado. Creo que hay que hacer una segunda edición ;-)

Paloma dijo...

IMPRESIONANTE, ¡Qué fuerte!, ¡Qué superación!, ¡Qué empeño!, hay que valer, entiendo que se consigue gracias a uno mismo y a lo que te rodea, una pasada.
¡¡ E N H O R A B U E N A !!
Y después de esto haré contigo muchos 10 Km, y alguna media que otra, pero en marathon no creo que me veas.
Besos

Amando dijo...

Porque no quieres, Paloma, porque cualidades te sobran... Creo que, como corras "muchos 10Km" con Zerolito, al final te va a convencer. Y no el Maratón, ¡¡Los 100Km!!

Lander dijo...

Gran carrera zerolo. Estuviste donde tenías que estár, que para eso entrenaste y te esforzaste durante tiempo. Sabes que los paquetes de verdad aunque no estemos juntos fisicamente si mentalmente.
Nos acordamos mucho de tí y de yoku por vuestras rodillas, pero al final supestis sufrir y creo que hacer una gran carrera.

FELICIDADES

Un abrazo fuerte.

Lander dijo...

supestis jajajaj, bonito palabro jjajajaj, anda que no supes tu na